La sapoara es un pez lleno de magia – Gustavo Mirabal

La sapoara es un pez lleno de magia y ya verán por qué… Esta vez, viajaremos nuevamente con nuestros  compañeros  favoritos: Gustavo, la abuela Isabel Teresa y María Gabriela.

Teníamos tiempo que no contábamos las aventuras  de nuestros viajeros preferidos. Es que hemos estado escribiendo sobre otros temas de Venezuela y ultimamente, le hemos dado prioridad a comentar el Ciclo de la Navidad en Venezuela que  todavía está en pleno apogeo.

Esta vez viajaremos  con nuestros  amigos, al estado Bolívar, una tierra amorosa, donde el sol briLla de manera especial, donde la luz es diferente y donde descubrieron que la sapoara es un pez lleno de magia

Artículo 120 de la serie:

Gustavo Mirabal en Venezuela

Caminando por Ciudad Bolívar

La abuela Isabel teresa, María  Gabriela, Gustavo y el Señor Luis Alfonso, su guía turístico, caminaban por una de las hermosas calles de Ciudad Bolívar. De repente, a Gustavo le surgió una inquietud:

-Abuelita ¿Conoces algunas leyendas de Ciudad Bolívar?

Conociendo algunas cosas…

-Sí, les contaré.

-Antiguamente, las comunidades indígenas se dedicaban a observar el majestuoso río Orinoco, escuchaban sus sonidos para descubrir todas sus maravillas y grandes misterios.

Era como tener la clave para encontrar el significado de los secretos que encerraban sus caudalosas aguas.

Descubriendo lenguajes

Dicen que así se conocía el lenguaje de los manatíes, toninas y los demás peces, pasando por la famosa sapoara hasta llegar a la imponente serpiente de las siete cabezas que, según comentan, duerme debajo de una piedra en el Orinoco.

En torno a la magia de la sapoara

-¡Guao, suena misterioso! Abuela, cuéntanos sobre el pez zapoara, pidió María Gabriela

-María Gabriela, la sapoara se encuentra con mayor facilidad en el mes de agosto, cuando las aguas del río Orinoco se elevan hasta casi cubrir lo que llaman la piedra del medio.

-¿Y cómo son los peces zapoara, abuelita?

-Preguntémosle al Señor Luis Alfonso, él es de por aquí.

-Niños, los peces sapoara son muy vistosos, sus aletas son rojas y poseen escamas multicolores, emigran de las lagunas cercanas para desovar en el río principal. Allí se sabe por qué  la sapoara es un ser lleno de magia.

Este evento ocurre en un período de tiempo muy corto y es en esa época cuando se celebra la famosa Feria de la pesca de la zapoara. -respondió Luis Alfonso.

-¡Quiere decir que aprovechan el tiempo para pescar zapoaras y comérselas! Debe ser un plato muy delicioso –dijo Gustavo.

-Sí, Gustavo. Aunque hay un muy conocido refrán que dice: “Si un visitante come zapoara, se queda en Guayana; y si se come la cabeza, se casa con una guayanesa.”

-Y usted Luis Alfonso ¿Ha comido zapoara?

-¡Sí, me encanta!

-¿Y ya se casó? –preguntaron los niños a coro.

-¡Claro! Y con una linda guayanesa -respondió Luis Alfonso.

-Ja, ja, ja –todos rieron.

 

Nos contaron que…

 

El estado Bolívar es rico en tradiciones populares y cuenta con estraordinarios  compositores y ejecutantes  de la música guayanesa. Para muestra un botón.

Ésta es la canción popular sobre la “sapoara” (de Francisco Carreño)

I

Llegando a Ciudad Bolívar

me dijo una guayanesa

que si comía la sapoara

le botara la cabeza (Bis)

II

Me la comí,

ay, qué atrocidad,

puse la torta

por mi terquedad. (Bis)

III

Me lo aconsejó mamita

me lo recordó Teresa

que si comía la sapoara

le quitara la cabeza

IV

Que importa si me he comido

la “bicha” con tó y cabeza

siempre que reciba un beso,

de mi linda Guayanesa. (Bis)

 

 

 

FERIA DE LA SAPOARA

Gustavo, la abuela Isabel Teresa y María Gabriela  entraron en el universo de la famosa  feria  de la Zapoara en el estado Bolívar. Estaban maravillados con todo lo que veían a su alrededor

-¡Qué bello es este paseo donde estamos ahora! –dijo Gustavo.

EN EL ATADECER DEL RÍO oRINOCO, BUSCANDO PECES MÁGICOS

-Sí, es muy lindo, seguimos en el malecón del Paseo Orinoco – responde la abuelita-. ¡María Gabriela! ¿A dónde vas? -exclamó preocupada.

-¡Vengan, vengan! -dijo María Gabriela- ¡Corran!

La abuela Isabel Teresa y Gustavo apresuran su paso, para ver qué encontró María Gabriela.

La sorpresa  de María Gabriela

-¡Miren!- dijo María Gabriela-. Son muchísimos pescadores, están muy alegres.

-Sí, sí, nunca había visto tantos pescadores juntos ¿Será que encontraron un pez especial?

¡Me imagino que debe ser grandísimo y muy sabroso! Si no, no estarían aquí -dijo Gustavo.

La competencia en la pesca

-Ah, están compitiendo para ver quién pesca más -dijo la abuela.

-¡Guao! ¡Miren esa cesta repleta de peces! -¡qué bellos! -dijo María Gabriela.

-Señor, señor -preguntó Gustavo a uno de los pescadores- ¿Cómo se llama ese pez?

-¡Es la zapoara! Es un pez muy delicioso, la temporada para pescarlo es el mes de agosto.

-¿Por qué el mes de agosto? –interrogó María Gabriela.

-Ah, porque en este mes el río Orinoco crece a su máximo nivel y se detiene para descender.

Por eso vemos a tantos pescadores navegando por el río en sus curiaras, tratando de atrapar a las zapoaras en sus atarrayas copudas. Es lo que llamamos la Feria de la Zapoara –respondió el señor.

La emoción de la abuela Isabel Teresa

-¡Ah, es la famosa Feria de la Sapoara! -respondió la abuela emocionada.

-Sí, la Feria de la Sapoara se enmarcó oficialmente dentro de la Feria del Orinoco en 1967, con motivo de la inauguración del Puente Angostura sobre el río Orinoco.

Pero aproximadamente en el año 1994 se creó un comité encargado de organizar este importante evento.

-¿Sabían que la sapoara es uno de los peces que vive por más tiempo? ¡Vive aproximadamente unos ciento treinta años! -dijo el señor.

Pescadores en el río Orinoco, vendiendo sapoaras

-¿Qué? ¡No puedo creerlo¡ ¿Está seguro? -dijo María Gabriela.

-¡Claro! -respondió el Señor.

-Señor….

-¡Martín!-dijo el pescador a la abuela.

Por eso decimos conc¿vencidosque la sapoara es un pez lleno de magia que encanta  a la gente…

LA RECETA PARA PREPARAR LA SAPOARA

-Ah, señor Martín ¿sabe usted alguna receta especial para cocinar la sapoara?

-¡Cómo no! -respondió el señor Martín-, les diré la receta que siempre hemos hecho en casa.

Deben comprar casabe, cebolla, tomate, ajo, ají, papa, perejil, sal, aceitunas, alcaparras, huevo y…

-¡La sapoara, por supuesto! Recién sacadita del río -interrumpió María Gabriela.

-¡Eso es! -respondió el señor Martín-. Bueno, le quitan las escamas a la sapoara, la abren por debajo, parten el casabe en pedazos muy pequeñitos, lo remojan en agua.

Cuando esté bien blandito, lo trituran con un tenedor.

Se guisan los ingredientes, se les echa sal, el casabe y se mezcla todo eso.

Luego, cuando ya estén cocidos, pican las papas y los huevos en ruedas. Seguidamente rellenan la zapoara con el guiso, las papas, las aceitunas y las alcaparras.

Le ponen mantequilla o manteca, le colocan en el horno o el fogón. Cuando esté cocido el pescado, lo sirven bañándolo con la misma salsa que han preparado.

La sapoara es un ser lleno de magia, comenzando por el sortilegio del paladar

-¡Qué rico! Gracias señor Martín -dijo la abuela Isabel Teresa.

-Vamos abuelita ¿Te ayudamos a preparar la sapoara?

-¡Claro!, pero primero disfrutemos de esta hermosa Feria, llena de colorido y sabor -respondió la abuela.

Comprobemos nuevamente  que la sapoara es un ser lleno de magia.

 

 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

https://gustavomirabal.ae/
https://gustavomirabal.ch/
https://www.pinterest.es/pin/642114859350359734/
https://www.pinterest.com/gustavomirabalcastro/
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https://www.wattpad.com/story/129398546-g-c-farm-gustavo-mirabal-castro-en-venezuela
https://gustavomirabalcastro.online/
https://gustavomirabalcastro2.wordpress.com/acerca-de/

 

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