El caballo chileno
En el mundo hay gran cantidad de razas de caballos, y en América estos hermosos animales llegaron con los europeos cuando descubrieron estás maravillosas tierras.
Ahora bien, el caballo chileno, se le conoce oficialmente como Caballo Chileno de Pura Raza. Sin duda alguna, es mucho más que un caballo de trabajo, este se ha convertido en un símbolo vivo de la identidad nacional chilena.
Este caballo, es el compañero inseparable del huaso y un patrimonio histórico de Sudamérica. Es la raza de caballos más antigua de América del Sur y la segunda más antigua del continente americano.
A lo largo de esta entrega abordaremos lo relacionado a esta raza de caballo del Sur de América.
“Sigo creyendo que no hay nada vivo tan hermoso como un caballo.”
John Galsworthy
Orígenes e Historia
La historia del caballo chileno viene de tiempos antiguos, específicamente del siglo XVI, es en este momento cuando llegan los conquistadores españoles. Los primeros caballos llegaron a Chile traídos por Pedro de Valdivia en 1541. Estos animales procedían esencialmente de la península ibérica, combinando sangres de razas andaluzas, berberiscas y genquetas.
A diferencia de otras regiones de América donde los caballos quedaron libremente en llanuras abiertas.
El caso de Chile es muy particular debido a su geografía., ya que esta delimitado por la Cordillera de los Andes al este, el desierto de Atacama al norte, el océano Pacífico al oeste y los hielos patagónicos al sur. Sin duda alguna, esto fue clave en una estricta selección natural y humana.
Desde el principio, la montura chilena solicitó una formidable resistencia física debido a las accidentadas topografías del territorio y los rigores de la Guerra de Arauco. Los criadores coloniales eligieron a los animales más enérgicos, ágiles, de pecho ancho y gran capacidad pulmonar.
Ya en 1893, Chile se convirtió en el primer país de Sudamérica en crear un registro genealógico de equinos (el Stud Book de la raza), fortaleciendo legalmente al caballo chileno como una raza pura muy antes que la gran mayoría de los demás paises de la región de latinoamerica.
Características físicas del caballo chileno
El caballo chileno tiene una morfología muy singular y que lo diferencia a simple vista de otras razas famosas como el Pura Sangre Inglés o el Árabe. Está trazado para la fuerza, la agilidad en espacios reducidos y el trabajo rápido.
- Presenta una cabeza de perfil subconvexa o recta, con orejas medianas, ojos vivos y expresivos que indican gran inteligencia y nobleza.
- Posee un tórax profundo, costillas arqueadas (lo que le otorga una gran capacidad respiratoria) y un lomo corto, fuerte y musculoso. Sus extremidades son cortas, pero excepcionalmente sólidas, con articulaciones secas y cascos duros, ideales para faenas de campo difíciles.
- Su crin y cola son abundantes y algo onduladas. Se aceptan prácticamente todos los pelajes tradicionales (bayos, tordos, castaños, alazanos, negros), siendo muy estimados los aperdizados y roanos.
- Es un caballo de alzada mediana, que varía entre los 1,42 y 1,52 metros, lo que le concede un centro de gravedad bajo y una gran estabilidad al girar de manera repentina.

Un símbolo en el Rodeo y las Tradiciones
El valor del caballo chileno va más allá de su estética, ya que su funcionalidad es inmejorable. Es el pilar esencial del Rodeo Chileno (declarado deporte nacional) y de las tradiciones huasas.
En la medialuna, el caballo chileno manifiesta una destreza maravillosa. Su singularidad es la “atajada”, la treta donde el binomio (jinete y caballo) debe frenar y sujetar la carrera de un novillo de más de 300 kilos esgrimiendo el cuerpo del animal. Para lograr esto, el caballo solicita de una mezcla perfecta de:
- Valentía: Para enfrentar y toparse con el novillo sin atemorizarse.
- Velocidad y explosividad: Capacidad de apresurar en pocos metros.
- Mansedumbre y docilidad: Sumisión absoluta a las piernas y riendas del huaso.
También, participa rápidamente en otras expresiones culturales como la trilla a yegua suelta, el movimiento de la rienda y las cabalgatas por la alta cordillera.

Protección de la raza
Hoy en día, la crianza del caballo chileno está estrechamente regulada y protegida por la Asociación de Criadores de Caballos Raza Chilena. Es de hacer notar, que esta institución vela por la pureza genética y fomenta su desarrollo a través de exhibiciones morfofuncionales y competencias deportivas en todo Chile.
El caballo chileno ha ganado reconocimiento internacional por su versatilidad, siendo cruzado en ocasiones con otras razas para disciplinas de trabajo con ganado (working equitation), gracias a su docilidad y temple equilibrado.
Gustavo Mirabal admira la versatilidad de esta raza de caballo proveniente del Sur de América.
Cerramos con una frase:
“Un hombre a caballo es, espiritual y físicamente, más grande que un hombre a pie.” — John Steinbeck

