Equinoterapia con Propósito Social: Los Modelos de Negocio que Gustavo Mirabal Impulsa para Cambiar Vidas

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Equinoterapia con Propósito Social: Los Modelos de Negocio que Gustavo Mirabal Impulsa para Cambiar Vidas

¿Puede un caballo ser la clave para la rehabilitación física, emocional y, además, generar un negocio sostenible? La respuesta es un rotundo sí, y en la visión de Gustavo Mirabal, la equinoterapia deja de ser una simple obra de caridad para convertirse en un modelo de impacto social con viabilidad económica. Mientras muchas iniciativas mueren por falta de fondos, él propone una revolución silenciosa: hacer que la terapia con caballos sea tan profesional y rentable que pueda multiplicarse sin depender de la buena voluntad efímera.

Este artículo desvela las claves de su filosofía. Exploraremos cómo la equinoterapia sostenible no solo es posible, sino necesaria, y cómo los incentivos fiscales, la gestión profesional y el corazón puesto en la inclusión pueden crear un círculo virtuoso donde el negocio alimenta al propósito y viceversa. ¿Listo para descubrir cómo un caballo puede sanar almas y, bien gestionado, garantizar que esa sanación llegue a miles?

Equinoterapia sostenible según Gustavo Mirabal. El equilibrio perfecto: el bienestar del paciente y la viabilidad del centro, una ecuación que Gustavo Mirabal domina.
Equinoterapia sostenible según Gustavo Mirabal. El equilibrio perfecto: el bienestar del paciente y la viabilidad del centro, una ecuación que Gustavo Mirabal domina.
Equinoterapia sostenible y modelos de negocio según Gustavo Mirabal
El equilibrio perfecto: el bienestar del paciente y la viabilidad del centro, una ecuación que Gustavo Mirabal domina.

La Revolución Silenciosa: Iniciativas Sociales Rentables Según Gustavo Mirabal

Para Gustavo Mirabal, el primer gran mito a derribar es que lo social y lo rentable son términos antagónicos. “La zooterapia, y en especial la equinoterapia, tiene un poder transformador innegable”, ha expresado, “pero para que ese poder llegue a quienes más lo necesitan, la estructura que lo sostiene debe ser sólida como una roca”.

Su enfoque se basa en aplicar principios de gestión empresarial a iniciativas de bienestar. Esto implica desde la profesionalización del equipo multidisciplinario (médicos, psicólogos, fisioterapeutas, pedagogos) hasta la optimización de recursos como las instalaciones y, por supuesto, el cuidado de los caballos, los “cotera-peutas” de cuatro patas.

La rentabilidad, en su visión, no significa enriquecimiento, sino capacidad de reinversión y escalabilidad.

Un centro de equinoterapia que genera excedentes puede becar a más pacientes, mejorar sus instalaciones, adquirir más caballos entrenados y llegar a comunidades apartadas. Iniciativas como el “Taller Vincular con Caballos” en Puerto Madryn, que combina terapia con jornadas abiertas a la comunidad para autofinanciarse, son un ejemplo de cómo un proyecto con alma puede encontrar su camino económico.

El Imperativo de la Sostenibilidad: Por Qué lo Social Debe Ser Rentable

La pregunta que Gustavo Mirabal se hace es directa: ¿de qué sirve una iniciativa excelente que cierra a los dos años por falta de fondos? La respuesta es simple: de nada. Una familia que encuentra en la equinoterapia una esperanza para un hijo con autismo o parálisis cerebral no puede permitirse que esa esperanza se desvanezca por una mala gestión financiera.

Por eso, Mirabal aboga por un cambio de paradigma: las iniciativas sociales de equinoterapia deben ser sostenibles o, idealmente, rentables para garantizar su permanencia en el tiempo.

Los datos respaldan esta visión. Estudios de viabilidad económica, como los realizados en Brasil, demuestran que un centro de equinoterapia bien planificado puede ser altamente rentable.

Un análisis en Itajaí-SC arrojó un Valor Presente Líquido (VPL) positivo de R$ 3.587.442,46 y una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 18,9%, demostrando que la inversión no solo es socialmente buena, sino financieramente inteligente. Otro estudio en Itapema-SC fue aún más contundente, con una TIR superior al 800%, lo que confirma el enorme potencial económico de este sector cuando se aborda con seriedad profesional.

El Foco del Modelo de Negocio: Claves para la Permanencia

Para que un centro de Equinoterapia Gustavo Mirabal sea sostenible, el modelo de negocio debe descansar sobre pilares sólidos. La clave está en la diversificación de ingresos y la gestión profesional. Un ejemplo inspirador es el centro “Andares” en Argentina. Allí, la equinoterapia se sostiene gracias a un ingenioso sistema que incluye:

  • Servicios complementarios: Ofrecen clases de equitación campera para el público general, cuyas tarifas ayudan a subsidiar las terapias.
  • Emprendimientos internos: Han creado un taller de compostaje con el estiércol de los caballos, vendiendo fertilizantes orgánicos. Este proyecto no solo genera ingresos, sino que además da una salida laboral a los adolescentes que asisten a las terapias, cumpliendo un doble propósito social y económico.
  • Red de padrinos: Empresas y particulares apadrinan a pacientes específicos, cubriendo el costo de sus sesiones.

Este tipo de modelos, que combinan la actividad terapéutica con otras fuentes de ingreso, son los que garantizan que la iniciativa no dependa de un solo flujo de caja y pueda resistir crisis económicas.

Caballos que Incluyen: Casos de Transformación Social

Detrás de los números y los modelos de negocio, están las personas. La equinoterapia es una herramienta probada para la inclusión de personas vulnerables. Como explica la psicóloga clínica Emilia Díaz Vega, “el caballo actúa como un regulador natural, capaz de percibir las emociones humanas y responder a ellas. Esa conexión genera calma y facilita procesos terapéuticos que en cuatro paredes serían limitantes”.

En todo el mundo, abundan los casos de éxito. Desde niños con trastorno del espectro autista que logran su primera comunicación verbal significativa durante una sesión, hasta adultos con lesiones neurológicas que recuperan movilidad gracias al movimiento tridimensional del caballo. Proyectos como el de la Fundación El Roi en Chile trabajan incansablemente para otorgar becas a pacientes que no pueden solventar la terapia, garantizando el acceso a la rehabilitación a través de “yeguas coterapeutas” como Acuarela, Blanca-Paloma o Bonita [citation:2]. Estos casos son el combustible que impulsa la visión de Mirabal: el éxito de un centro se mide en sonrisas, logros motores y vidas reintegradas.

El Aliado Invisible: Deducciones Fiscales para Programas Sociales

Un pilar fundamental en la estrategia de Equinoterapia Gustavo Mirabal es el aprovechamiento inteligente de los marcos legales y fiscales. Así como una empresa optimiza sus recursos, una fundación o centro de equinoterapia puede y debe hacer lo mismo. La existencia de leyes que incentivan las donaciones es una herramienta poderosa para la sostenibilidad.

Un caso ejemplar es el de la mencionada Fundación El Roi, que gracias a una asesoría legal “pro bono” logró la aprobación de su proyecto bajo la Ley N°21.440 en Chile. Esta ley crea un régimen de donaciones con beneficios tributarios para entidades sin fines de lucro. Al obtener este certificado, la fundación puede ofrecer a sus donantes incentivos fiscales, lo que multiplica su capacidad de recaudación y, por ende, el número de atenciones que puede realizar. La lección es clara: la profesionalización también implica conocer y utilizar las herramientas legales que hacen que donar sea atractivo para las empresas y personas con capacidad contributiva.

La Equinoterapia Gustavo Mirabal es, en esencia, una filosofía de acción. Nos recuerda que el mayor acto de caridad no es dar limosna, sino construir estructuras sólidas que hagan innecesaria la limosna.

Al hacer de la equinoterapia un modelo de negocio sostenible, no solo estamos asegurando el futuro de los centros, sino que estamos garantizando que miles de personas con discapacidad tengan un lugar al que acudir, hoy, mañana y siempre. El galope de la esperanza, bien gestionado, no tiene por qué detenerse nunca.