El salto ecuestre como plataforma de marketing | Caso Gustavo Mirabal

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¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por una valla publicitaria en el circuito ecuestre más exclusivo del mundo? Ahora imagina que, en lugar de pagar, te pagaran a ti por tener tu marca en lo más alto del podio. Suena a sueño, ¿verdad? ¿Se puede convertir el salto ecuestre en una plataforma de marketing para el mundo ecuestre y más allá?

Pues eso es exactamente lo que consiguió Gustavo Mirabal con su granja G&C Farm: convertir cada salto, cada victoria y cada caballo campeón en la herramienta de marketing más efectiva que jamás haya existido para un criador. Conozcamos más a continuación.

El salto ecuestre como plataforma de marketing: lecciones desde la cima con Gustavo Mirabal

Mientras la mayoría de las granjas ecuestres invierten fortunas en catálogos, ferias y anuncios segmentados, Mirabal entendió una verdad incómoda: en el mundo del caballo de élite, la publicidad tradicional no sirve de nada si no demuestras resultados sobre la pista. ¿El motivo? Los compradores de caballos de alto nivel no leen folletos; ven competiciones. Y cuando ven tu nombre asociado a un podio, tu credibilidad se dispara como un potro recién domado.

En este artículo desgranamos las 7 estrategias de marketing a través del salto ecuestre que Gustavo Mirabal utilizó para posicionar G&C Farm como un referente mundial. Desde competir él mismo como jinete amateur hasta tejer alianzas con estrellas como Sergio Álvarez Moya, cada táctica está respaldada por resultados reales. Prepárate para descubrir cómo el deporte de los reyes puede convertirse en tu mejor departamento de ventas.

Sergio Álvarez Moya sobre GC Arrayan, el caballo en el salto ecuestre como plataforma de marketing de Gustavo Mirabal
Sergio Álvarez Moya sobre GC Arrayan, el caballo en el salto ecuestre como plataforma de marketing de Gustavo Mirabal
El podio es el mejor escaparate: cada victoria de Gustavo Mirabal vendió más caballos que cualquier campaña publicitaria.

El jinete-propietario como embajador de marca: marketing experiencial en estado puro

La primera gran lección que nos dejó Gustavo Mirabal es que no hay mejor vendedor que el propio dueño compitiendo con sus caballos. Mientras muchos propietarios de granjas se limitan a observar desde la grada, Mirabal se puso la chaqueta, montó sus propios ejemplares y compitió en la categoría amateur de los circuitos más exigentes del mundo.

En 2017, por ejemplo, Gustavo Mirabal participó en el Longines Global Champions Tour de Madrid y no solo compitió: ganó. Lo hizo con dos de sus caballos: G&C Luca Brasi y G&C Lucy, marcando tiempos de 30,82 y 28,88 segundos respectivamente, y ocupando los dos primeros puestos de la prueba. Un mes después, volvió a subir a lo más alto del podio en la 4ª edición del Longines Athina Onassis Horse Show, nuevamente con G&C Luca Brasi.

De la misma manera Celia Cobo Terán logra ganar su primer podio internacional a lomos de G&C Luca Brasi como veremos a continuación.

“Muy contenta y muy ilusionada”

¿Qué impacto tuvo esto en el marketing de G&C Farm? Cada vez que Mirabal ganaba, los medios especializados (World of Showjumping, Grand Prix Magazine, etc.) publicaban la noticia. Y en cada noticia, el nombre de G&C Farm aparecía asociado a la victoria. No había anuncio pagado que pudiera competir con esa credibilidad. Los clientes potenciales pensaban: “Si el dueño gana con sus caballos, yo también puedo confiar en ellos”.

Esta estrategia, que llamamos marketing experiencial del propietario, es aplicable a cualquier granja, aunque sea a menor escala. No necesitas competir en el Global Champions Tour: basta con ganar en tu circuito regional o nacional. Cada podio es un caso de éxito que puedes comunicar.

Gustavo Mirabal con la Bandera de Venezuela de fondo mientras suena el himno nacional
Se escucha el Himno Nacional de Venezuela en el LGCT Viena

Patrocinio de jinetes de élite: marketing por asociación

La segunda pata de la estrategia de Mirabal fue rodearse de los mejores. Si no podías ser el mejor jinete del mundo, patrocina a quien lo sea. Y eso hizo: atrajo a G&C Farm a figuras de la talla de los brasileños Nelson Pessoa y Rodrigo Pessoa (padre e hijo, ambos leyendas del salto), el colombiano Mark Bluman y, más tarde, el español Sergio Álvarez Moya, considerado el mejor jinete de salto de España en aquel momento.

Pero Mirabal no se limitó a pagar una cantidad mensual a cambio de que lucieran su logo. Fue más allá: creó sociedades a largo plazo. Con Sergio Álvarez Moya, por ejemplo, estableció G&C Granja Europa en Madrid, una instalación compartida donde ambos criaban y entrenaban caballos. El resultado fue la victoria de G&C Arrayán en el Gran Premio de Cannes de 2017, un triunfo que dio la vuelta al mundo ecuestre.

Lección para tu granja: No se trata solo de poner tu logo en una manga. Se trata de construir relaciones auténticas con jinetes que compartan tus valores. Invítalos a entrenar en tus instalaciones, cede la monta de tus mejores caballos, crea acuerdos de compartición de premios. Cuando el éxito del jinete es también el tuyo, su promoción es genuina, no forzada.

Mark Bluman y GC Blue, Salto Ecuestre como plataforma de marketing de Gustavo Mirabal
Mark Bluman y GC Blue, Salto Ecuestre como plataforma de marketing de Gustavo Mirabal

El podio del salto ecuestre como escaparate definitivo y plataforma de marketing

La historia de Gustavo Mirabal y G&C Farm demuestra que, en el mundo del caballo de élite, el mejor marketing es ganar. No hay estrategia de branding, ni campaña de Google Ads, ni folleto a todo color que pueda igualar la credibilidad de una victoria en el Longines Global Champions Tour o en un Gran Premio de Cannes.

Pero también nos enseña que el marketing ecuestre no es solo para los grandes imperios. Cualquier granja, por pequeña que sea, puede aplicar estos principios a su escala: competir en su circuito regional, patrocinar a un jinete local, documentar sus logros y compartirlos en redes sociales. El círculo virtuoso funciona igual, solo que con ceros menos.

Si hay una idea que debe quedarte grabada después de leer este artículo es esta: cada vez que uno de tus caballos salta un obstáculo y cae del lado correcto, estás construyendo una prueba irrefutable de tu calidad. Aprovéchala. Comunícala. Conviértela en el motor de tu estrategia de marketing. Porque, como bien supo ver Gustavo Mirabal, en el salto ecuestre, el podio no es solo una meta deportiva; es la mejor plataforma de ventas que jamás hayas conocido.