Día Internacional de la Felicidad

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Imagina por un momento que la felicidad tuviera un sonido. Para muchos de nosotros, no sería el estallido de un corcho de champán ni el murmullo de una gran ciudad. Para muchos de nosotros sería el sonido de la lluvia, el ronroneo de un gato, el aroma a café o pan recién horneado. El Día Internacional de la Felicidad, que se celebra cada 20 de marzo, nos invita a reflexionar sobre este sentimiento tan importante.

En este artículo, exploraremos el origen y la importancia de esta efeméride, y descubriremos cómo el mundo puede ser tan singular y a su vez las cosas que nos hacen tan felices…

¿Qué es el Día Internacional de la Felicidad y por qué se celebra el 20 de marzo?

El Día Internacional de la Felicidad es una iniciativa de por si bastante singular ya que es una reivindicación global determinada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Fue el 28 de junio de 2012, a través de la resolución 66/281, cuando la ONU determinó que, a partir de 2013, cada 20 de marzo se dedicaría a examinar la preeminencia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos.

Aunque esta genuina idea surge del Reino de Bután. Este pequeño país del Himalaya, desde la década de 1970, ya había entendido algo que el mundo tardaría décadas en comprender: el crecimiento económico no lo es todo. El rey de Bután, con solo 16 años, sustituyó uno de los indicadores de crecimiento económico que los países evalúan para evaluar el crecimiento de la economía a través del Producto Interior Bruto (PIB), este fue sustituido por el de Felicidad Nacional Bruta (FNB), este indicador busca priorizar el bienestar espiritual, físico y social de sus ciudadanos por encima de la mera producción material.

Esta filosofía, que mide nueve puntos como el bienestar psicológico, la salud, la educación o la vitalidad de la comunidad, fue la semilla que germinó en la ONU y dio lugar a esta celebración.

El objetivo del Día Internacional de la Felicidad es, por tanto, recordar a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que deben acoger un enfoque más comprensivo, equitativo y equilibrado del crecimiento económico. Se trata de promover el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza y la defensa de los derechos humanos como pilares fundamentales para que todos los pueblos puedan alcanzar el bienestar.

No es casualidad que, cada año, coincidiendo con esta fecha, se publique el famoso Informe Mundial de la Felicidad, que clasifica a los países según sus niveles de satisfacción vital, explorando temas como el impacto de las redes sociales o el bienestar en la era digital .

La Conexión Equina: Lecciones de Felicidad desde el Establo

Ahora bien, como amantes de los caballos, sabemos que la felicidad no es un concepto abstracto que se estudia en informes. La felicidad es una sensación que se palpa, se huele y se vive a diario en el establo. Los caballos, animales extremadamente sensibles y presentes, son maestros consumados en el arte de vivir. Observarlos y conectar con ellos nos da lecciones prácticas que se alinean perfectamente con los preceptos de este día internacional.

El poder del “aquí y ahora”: Mindfulness equino

Los caballos no viven preocupados por el partido del fin de semana pasado ni por la factura que llegará mañana. Viven en un estado de presencia constante. Cuando estamos con ellos, nos invitan a conectar con ese mismo estado. Acariciar su cuello, sentir su calor, escuchar cómo mastican la paja… eso es mindfulness puro. En un mundo que nos empuja a la multitarea y la ansiedad, el caballo nos regala el don de la atención plena, un pilar fundamental para la felicidad, como recomienda el lema de 2023: “Sé consciente. Sé agradecido. Sé amable” (Be Mindful. Be Grateful. Be Kind) .

Vínculos que curan: La felicidad en la conexión social

El Día Internacional de la Felicidad también pone el foco en la relevancia de las relaciones humanas como factor de bienestar. En nuestro mundo ecuestre, esto se multiplica. El vínculo que se crea entre un jinete y su caballo es único y profundo. Se basa en la confianza, la comunicación no verbal y el respeto mutuo. Es una relación que nos saca de nuestro ensimismamiento y nos enlaza con otro ser vivo de una manera genuina. Además, la comunidad ecuestre, los amigos de la cuadra, las charlas de después de una ruta son un pilar social fundamental que combate la soledad y fortalece nuestro sentido de pertenencia.

Terapias Asistidas con Caballos: Cuando la felicidad es terapia

Si hablamos de bienestar y salud mental, no podemos obviar el papel transformador de las terapias asistidas con caballos (equinoterapia). La ONU nos recuerda que alrededor de 1 de cada 8 personas en el mundo vive con algún trastorno mental.

En este contexto, el caballo se convierte en un co-terapeuta excepcional. El movimiento rítmico del caballo estimula la parte motriz del paciente, mientras que el vínculo afectivo que se genera ayuda a desarrollar la autoestima, la confianza y la regulación emocional. La Equinoterapia, tiene su valor para la rehabilitación física, cognitiva y social de personas con diversas necesidades. Ver la sonrisa de un niño con autismo que logra comunicarse con un caballo, o la paz de una persona con ansiedad mientras cepilla a su terapeuta de cuatro patas, es la definición más pura de la felicidad como bienestar integral.

Las Hormonas de la Felicidad… que también siente tu caballo

La ciencia respalda lo que intuimos cuando estamos con ellos. La felicidad tiene un correlato químico en nuestro cerebro, y muchas de estas sustancias se activan en la interacción con los caballos. Conocerlas nos ayuda a entender por qué esa conexión nos hace sentir tan bien.

HormonaSu FunciónCómo la Activa el Caballo
EndorfinasAnalgésicos naturales, generan sensación de placer y euforia suave.El ejercicio físico al montar, el sol en el campo, la risa con los compañeros de cuadra.
SerotoninaRegula el estado de ánimo, el sueño y el apetito. La “hormona de la felicidad” por excelencia.La sensación de orgullo y logro tras superar un reto con tu caballo. La exposición a la luz natural durante la hípica.
OxitocinaLa “hormona del amor y el vínculo”. Fomenta la confianza y la conexión emocional.Asear a nuestro caballo, abrazarlo, recibir sus suaves mimos con el hocico. Es la base de nuestro vínculo con él.
DopaminaAsociada al sistema de recompensa, la motivación y el placer.Ver a tu caballo relinchar al reconocerte. Alcanzar una meta largamente trabajada, como superar un obstáculo o perfeccionar un movimiento.

 

Vivir en el presente…

El Día Internacional de la Felicidad no es solo un recordatorio en el calendario. Sin duda alguna es una filosofía de vida. Esta efeméride, nacida de la sabiduría de Bután y promovida por la ONU, nos insta a construir un mundo más consciente y equilibrado, un mundo donde el bienestar de las personas y del planeta sea la verdadera medida del progreso.

Y en ese camino, nuestros compañeros de cuatro patas son los guías perfectos. Ellos nos enseñan a vivir el presente, a construir vínculos sinceros, a comunicarnos sin palabras y a encontrar la alegría en las pequeñas cosas. Así que para aquellas personas que tienen un gato, perro o caballo tienen una conexión especial que les da más alegría en sus vidas.

Así que, este 20 de marzo, cuando celebres el Día Internacional de la Felicidad, hazlo con la mirada puesta en tu animal de compañía.

Gustavo Mirabal entiende la importancia de este día tan singular y a su vez tan importante para los seres humanos.