Declan Murphy

Declan Murphy

Declan Murphy

Declan Murphy

En el año 1994, el mundo se paraliza para Declan Murphy, competía en una carrera importante cuando la tragedia llega.

Nadie sabía lo que estaba por ocurrir, la muerte se aparece con todo y «oz».

Este jinete tenía en su haber 60 victorias había sido un año fantástico, entonces algo salió mal.

Declan Murphy

Desde muy pequeño comenzó su andar por el mundo de los caballos pero como aficionado.

Durante su infancia leía mucho sobre la vida de varios irlandeses que habían emigrado a Estados Unidos, idea que le gustaba mucho.

Así que lo hizo y empezó a estudiar derecho criminal en la Universidad de California.

Pero luego recibió una invitación para correr para un famoso entrenador de caballos en Inglaterra.

Oferta que aceptó y allí comienza su mundo y carrera como jockey, corredor de carreras.

«La sensación más increíble que uno puede tener montando a caballo es cuando logras una perfecta sintonía con el andar del animal… ser uno con una enorme bestia de media tonelada mientras galopa a más de 60 kilómetros por hora», cuenta la BBC de Londres

El atleta sostiene que esto «genera una adrenalina increíble. Uno trata de calcular el ritmo para hacer que el caballo termine la carrera con toda su fuerza».

El accidente

Aquel día el jinete de origen irlandés se disponía a ganar su carrera 61 cuando todo cambió.

Faltaban 200 metros para la última valla y él sintió que su caballo no tenía la fuerza para mantener su galope.

El atleta acortó las riendas, como una estrategia táctica.

«Había calculado todo perfectamente pero en un instante de locura el animal dio un paso demasiado largo, su pelvis se quebró y chocó contra la valla», contó Murphy a la BBC.

El joven jinete salió lanzado hacia adelante y su cabeza chocó con la del caballo, dejándolo inconsciente antes de caer al suelo.

Otro caballo que venía atrás lo pisó.

El jinete que venía sobre el otro caballo hizo todo lo que pudo, logra esquivar al caballo caído de Murphy y trata de saltar por encima de éste, pero el animal cayó sobre la cabeza de Murphy.

El cráneo del atleta se partió en 12 partes.

Tras varios días sin dar un diagnóstico sobre su estado de salud…

El ‘Racing Post’ publica el siguiente obituario: «Declan Murphy muere en la caída del horror».

El estado de coma

Luego de este apartoso accidente el joven irlandés es inducido en un estado de coma cuatro días.

La máquina de soporte vital también estuvo apagada y tras ese silencio la prensa lo dio por muerto.

La publicación de notas de prensa sobre su estado de salud se detuvo y eso hizo que se asumiera lo peor.

Haydock Park había sido testigo de la «pérdida de un grande».

Revivió

Luego de estar durante un tiempo en coma el atleta recupera el conocimiento y comienza una nueva carrera hacia la recuperación de su salud.

Su vida había cambiado por completo y ya no era el mismo.

El reto era ganar la medalla de la vida, de la memoria, recuperar el tiempo perdido.

Este proceso no fue nada fácil porque cuando el jinete despierta en su mente tenía 12 años.

Tras relatar a la BBC de Londres cómo fue ese despertar se supo que el jockey de 28 años, había perdido la memoria y sentía que tenía 12.

Algo verdaderamente frustrante para cualquier persona luego de tantos triunfos.

«No podía caminar, no podía comer, estaba entubado y postrado en una cama de hospital», cuenta el atleta a la BBC.

Pérdida de recursos económicos

La esperanza era lo único que mantenía en pie a este deportista pues los recursos económicos le fueron quitados, su patrocinio, todo.

Es lamentable que ante tal situación no se solidarizaran con el jinete, le dieron la espalda.

Luego de tanto dinero que les había hecho ganar a quienes le apoyaban con el patrocinio se fueron.

Entonces quedaba él, la cama de hospital y las ganas de salir adelante para recuperar su vida, su dignidad, su carrera.

En su mente de 12 años el atleta no recordaba que era jockey, no podía recordar los últimos años de su vida.

Tampoco recordaba que tenía una novia llamada Joanna, con quien tenía una larga relación.

Despertó sin saber dónde estaba, cómo había llegado allí y qué era lo que había pasado.

El reto de los 12 pasos

El jinete irlandés tuvo que aprender a caminar nuevamente, lo hacía con muletas.

Así que ante el pensamiento «no lo lograré» comenzó a implementar una estrategia para engañar a su mente e ir dos pasos por delante.

Es decir, si un día caminaba 10 pasos al siguiente hacía 12.

Esta fuerza de voluntad hizo que Murphy comenzara a ganar confianza en sí mismo y volviera a caminar.

Algo sorprendente ya que los médicos le habían dicho que las consecuencias del accidente serían muy graves.

«Cuanto más que crees que lograrás algo, más haces para lograrlo«, dijo a la BBC.

Olvidó a Joanna

El atleta cuenta que una de las cosas más difíciles que perdió como consecuencia de su accidente fue la relación con su novia Joanna.

«No la podía recordar como mi pareja y en mi cabeza de niño de 12 años la sentía como una hermana», relata.

Se puede decir que había perdido a su amor, su carrera, su patrocinio, parte de su memoria, casi lo había perdido todo.

Murphy tenía 5 años de noviazgo con Joanna, a quien no recordaba después del accidente

Murphy en tiempo pasado

Tras el accidente muchas personas alrededor del atleta comienzan a referirse a él en tiempo pasado.

Como si estuviera muerto.

Comentarios como: “Eras tan bueno, qué bien que corrías caballos, qué estilo increíble tenías, eras tan elocuente”.

Mientras el jockey luchaba por recuperarse estos comentarios trataban de sepultarlo en vida.

Razón por la cual el también amande del derecho como profesión se aleja de su entorno y emprende una vida alejada de sus seres queridos y amigos.

Una búsqueda de sí mismo que empieza con el auto descubrimiento y el viaje hacia un mundo desconocido para él.

Así que para no perder la cordura y formar parte del presente de quienes lo querían decide subir a un caballo.

Esta decisión es un muy arriesgada porque de caerse o lesionarse nuevamente, moriría.

Así de drásticas podrían ser las consecuencias.

«Simplemente me senté ahí, sintiendo al caballo debajo mío», contó.

«Un tiempo más tarde me animé a galopar y cuando me bajé caminé a su lado, sintiendo el ruido de sus pisadas y de mi corazón».

«Fue ahí cuando decidí volver a correr».

El volver a las carreras era algo que este jinete deseaba y creía que tenía que hacer, «tenía que probarme a mí mismo que podía».

Y por suerte lo logró: «18 meses después de mi accidente competí en la carrera de Chepstow, en Gales, y gané».

En ese instante la enorme carga de las expectativas desaparece. Ya no tenía que demostrarle nada a nadie, mucho menos a sí mismo.

Murphy antes de volver a competir, 18 meses después de su accidente, en Chepstow, en octubre de 1995.

Tras verlo competir, 18 meses después del accidente, muchas personas estaban atónitas.

Nadie se esperaba que el atleta cyo cráneo había sufrido 12 fracturas estaba devuelta.

Verlo correr era entonces un acto asombroso de voluntad, fuerza interior y sin duda, un milagro.

Nueva vida

Sin embargo, como era tan arriesgado, después de esta carrera, que constituye su victoria 61, se retira del mundo competitivo.

El jockey acotó que lo que más le ha soprendido a la gente que lo vio caer, a la prensa que lo dio por muerto y a quienes lo veían en tiempo pasado:

«Es que después pude dejarlo todo y seguir con mi vida», añadió.

«Ahora estoy casado y tengo una hija de siete años llamada Sienna».

«Me siento enormemente afortunado de que después de todo lo que viví pude reconstruir mi vida y ser feliz», concluyó.

 

 

 

 

 

 

Fuentes consultadas:

https://www.gustavomirabal.es

http://www.mirabalasociados.com

https://www.globalchampionstour.com/profiles/riders/5665/gustavo-mirabal/gallery/

https://www.globalchampionstour.com/profiles/riders/5665/gustavo-mirabal/ 

http://gustavomirabal.com/

http://gustavomirabalcastro.online/

https://www.instagram.com/gustavomirabal.es/

 

 

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