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Conozca el bufete de Gustavo Mirabal Castro

Conozca el bufete de Gustavo Mirabal Castro

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Este jinete venezolano logra su título en derecho, de la Universidad Santa María (institución venezolana), en el año 1988.

Y desde entonces comienza su aventura como profesional en las leyes con la meta de crear un centro ecuestre.

Seguidamente, laboró en reconocidas organizaciones como Británica de Seguros, C. A, Seguros Horizonte, S.A., el Banco de Construcción y en el hoy disuelto, Banco Industrial de Venezuela.

Vale reconocer, que como emprendedor nato, tiene su propio despacho legal denominado: Mirabal & Asociados, S.C. El cual está localizado en la ciudad de Caracas (Venezuela).

Dicho despacho ofrece servicios afines a las áreas mercantil, comercial, tributaria. Además, todo lo relacionado con propiedad intelectual, inversiones extranjeras y asesoría cambiaria, litigios, finanzas y mercados de capitales.

Todo esto en pro de materializar una pasión por los caballos, ir a un nuevo nivel, el de empresario equino.

Conozca el bufete de Gustavo Mirabal Castro

En la actualidad, Mirabal & Asociados, tiene más de 10 años ofreciendo sus servicios a clientes de la talla de Toro Capital Sociedad de Corretaje, Mi Casa Entidad de Ahorro y Préstamo.

Así como Unicapital Casa de Bolsa, Uno Valores Casa de Bolsa, Veritas de Venezuela, American Bureau of Collection (USA).

Hotel Tamanaco Internacional, Inverunion Banco Comercial y la Procuraduría General de la República de Venezuela.

Con esta trayectoria, es de suponer que las leyes serían la más grande pasión de Gustavo Mirabal Castro.

Impulsando el deporte ecuestre

Sin embargo, no es así, el mayor sueño de este atleta caraqueño es promover el desarrollo del deporte a caballo. Sembrarse en las nuevas generaciones como ejemplo de constancia deportiva y emprendimiento de negocios.

Esto es lo que hace diferente al jinete caraqueño Gustavo Mirabal Castro. Su empeño en ir más allá y buscar el complemento perfecto para unir sus dos carreras, sus dos grandes amores: el deporte ecuestre y las leyes.

Mediante la creación de su propia granja Mirabal puso en práctica sus conocimientos como gerente, abogado y empresario.

Ya que se necesita de todos estos elementos para emprender un proyecto tan importante y sobre todo hacerlo perdurar en el tiempo hasta servir de ejemplo e inspiración para otros.

Así como obtener recursos para apoyar a otros emprendedores y potenciar este deporte.

No todo fue color rosa

Cualquiera podría pensar que el camino para llegar hasta allí estuvo lleno de «rosas» pero en realidad no fue así.

A Gustavo Mirabal Castro le ha costado mucho esfuerzo crear ese espacio y hacer su propia marca, esas cosas no se logran de la noche a la mañana. Siempre son el resultado de mucho trabajo, visión y estrategia para alcanzar los objetivos.

Esto aunado a que primeramente Mirabal Castro ejerce su carrera como abogado en su natal Venezuela.

Tiempo en el que no estuvo activo en competencias. Más una vez que ejerce su profesión por un tiempo, viaja a Florida, Estados Unidos, para volver a su vida como jinete.

Es así como da los primeros pasos rumbo a la creación de su granja.

Retos en el camino

Empero este caminar no fue sencillo porque se encontró burlas en el camino, personas que lo menospreciaron y llamaron «loco» «el suramericano loco» por querer incursionar en este campo.

Y es que el deporte ecuestre, siempre ha estado catalogado como elitesco, por lo que, quienes pretendían «apagar» su sueño le decían que ello era para un cierto grupo de personas, no para un latino y menos venezolano.

A pesar de esa especie de «bulling» el criollo siguió adelante con ese sueño que de niño lo trasnochaba, el de tener un espacio grande y bonito para entrenar y a la vez criar caballos.

Recordemos que la vida de Gustavo Mirabal Castro ha estado influenciada por estos animales desde su infancia porque su padre, Gustavo Mirabal Bustillos presidía en una época el Instituto Nacional de Hipódromos.

Ir a unas caballerizas, ver a jinetes correr en las pistas o saltar sobre obstáculos era el día a día de este pequeño cuando acompañaba a su papá al hipódromo.

De tal modo que poco a poco los caballos se vuelven el motor y parte esencial de su vida. Al punto que a los nueve años decide subirse sobre uno y comenzar a competir.

Su referencia eran todos aquellos jinetes que veía y los caballos, como Tropigold o Rayo Láser, que habían inspirado tanto a su familia.

De hecho, tanto su madre como su padre son abogados y poseen una ferviente pasión ecuestre.

Esto hace que Gustavo de alguna manera siga esa «tradición familiar» de amar los caballos pero también las leyes.

Críticas y cuestionamientos

Luego que culminara su etapa de trabajador en entidades bancarias de Venezuela, Mirabal Castro emprende un nuevo camino hacia Estados Unidos donde crea G&C Farm.

Wellington, Florida, es el lugar donde el caraqueño abre su granja y comienza a criar caballos a la par de entrenar jinetes.

Una vez que la granja adquiere renombre y crece, las críticas no se hacen esperar. Al igual que los cuestionamientos acerca del origen de los fondos para abrir un centro ecuestre de tal magnitud.

Y es que en la granja habían seis potreros, caminadora para ocho caballos, una cancha de salto, una caminadora individual…

Además de dos habitaciones para los caballerizos, un depósito de heno, un cuarto para medicinas y alimentos así como una lavandería.

Es decir, el lugar estaba completamente equipado para ofrecer un servicio de alta gama.

Representando un país

No era cualquier sitio, se trata un espacio en el que más allá del nombre de Gustavo Mirabal Castro también está presente el de un país: Venezuela.

Por lo que el jinete caraqueño se tomó muy en serio la tarea de mandar a construir un lugar de gran envergadura.

Para Gustavo Mirabal Castro hacer que el deporte ecuestre trascienda más allá de las fronteras de su natal Venezuela es su mayor logro.

Más allá de lo grande o pequeño que fuera el espacio lo que realmente él quería es representar dignamente a Venezuela mediante un espacio que de testimonio de que los venezolanos pueden lograr todo aquello que se propongan y dejar al país en lo más alto.

Campaña de desprestigio

Desde noticias con informaciones falsas, teorías de asociación con terceros para desviar fondos (porque conocía el sistema bancario) y hasta rol de testaferro ruedan por las redes sociales y medios de comunicación venezolanos.

Cabe destacar que no se tiene prueba alguna de que Gustado Adolfo Mirabal Castro haya estado implicado en tales delitos. Por lo que toda información al respecto se basa en rumores y teorías de conspiración.

Además por si fuera poco, su propia hermana María Gabriela Mirabal Castro, ha manifestado un malestar en contra de su hermano por problemas personales.

Lo malo es que lo hizo en la esfera pública, de lo que se han aprovechado los medios de comunicación.

Todo esto ha dado pie para que se fortalezca la campaña mediática negativa contra Gustavo Mirabal Castro.

Campaña que aún busca empañar la labor que ha hecho el jinete caraqueño fuera de Venezuela generando contenidos malintencionados.

Y es que como dice un refrán popular «las malas noticias son las primeras que llegan», entonces las personas se enteran de lo malo sin saber lo bueno primero.

Lo cual fomenta un solo lado de la historia y el completo desconocimiento de la otra versión.

Maquinaria mediática

En este caso, hay una maquinaria mediática que no ha parado de darle manija al tema de la supuesta «fortuna acumulada» por parte del jinete criollo con el propósito de desvirtuar su carrera.

Entonces resultan escritos que entretejen toda una matriz de opinión negativa en contra del atleta, que además vinculan los problemas personales con su hermana María Gabriela Mirabal Castro y crean un «tipo de persona» que no se parece al verdadero Gustavo Mirabal Castro.

Es por ello que hay que documentarse bien antes de emitir algún tipo de juicio al respecto y generalmente cuando una persona logra el triunfo en la vida comienza a ser cuestionada.

La historia humana nos cuenta relatos de cómo grandes inventores como Albert Einstein, Thomas Alba Edinson entre otros, eran cuestionados por sus ideas o emprendimientos.

Quién pensaría que las cosas que ambos personajes crearon o señalaron el camino para que otros culminaran serían de tanto provecho para el ser humano.

En este sentido, el legado de Gustavo Mirabal Castro se basa en la formación que ha brindado a jinetes de todo el mundo en su granja y experiencia personal.

Cabe destacar que G&C Farm no está operativa actualmente, sin embargo, su nombre todavía resuena en el mundo ecuestre. Es recordada con respeto y admiración.

La fama y reconocimiento que adquirió fueron únicas porque se trataba de un espacio en el que los jockeys y caballos lograban compenetrarse mucho más y salir a dar lo mejor de sí en la cancha.

Conozca por qué la molestia de María Gabriela

Todas las familias tienden a tener roces entre sus miembros y generalmente después de un par de discusiones viene la reconciliación.

Pero en el caso de los hermanos Mirabal Castro el problema ha persistido y pasado al plano público.

Lo cual ha sido un problema para Gustavo Adolfo ya que su vida privada no solo es cuestionada sino difamada.

Y es que tanta molestia por parte de María Gabriela, según noticias en internet, «se debe a que sus dos hijos viven con su tío Gustavo Mirabal fuera del país».

Sin embargo, esas mismas noticias en la internet indican que tanto Gustavo Adolfo como su esposa Carolina instaron a María Gabriela para solucionar el conflicto, pero el problema persiste.

Lo cierto es que la relación de Gustavo Mirabal Castro con el resto de su familia es muy buena. A pesar de lo que ocurre con su hermana.

La vida privada debe respetarse

Sea cual sea el origen de aquella disputa familiar ello no debe ser usado con fines de difamación como han hecho los medios de comunicación.

La vida privada no tiene que utilizarse como excusa para hacerse eco viral de acusaciones de las que ni siquiera tienen pruebas. Por lo que es algo muy delicado.

En ese caso es mejor respetar los espacios de cada quien y dedicarse a publicar aquello que no trastoque la vida íntima de las personas. Al fin y al cabo los medios vendrían a ser, en este ejemplo a continuación, «el tercero» en esta relación , por lo que cuando ocurra la reconciliación familiar, sus notas serán reflejo de un conflicto solventado.

Tarde o temprano se abrirá el camino para que los himpases sean solucionados y ambos hermanos puedan dejar las diferencias atrás, los malos entendidos y las cosas negativas.

Ningún ser humano es perfecto y por ende, todos tienen defectos, así que hay que comprenderse y apoyarse mutuamente, sobre todo si son familia.

Conozca a Gustavo Mirabal Castro

Hacer que Venezuela sea conocida en el mundo hípico internacional es el objetivo de este jinete.

Bajo esa premisa es que ha hecho todo su trabajo como empresario y atleta ecuestre.

Puesto que Gustavo Mirabal Castro es un atleta integral cuya visión lo ha llevado a extender su sueño de trascender mediante la creación de G&C Farm.

A lo largo de su carrera deportiva ha dejado buenos tiempos en las competencias así como triunfos de los que los amantes de este deporte se sienten orgullosos.

Como sponsor o apoyando a cuyos jinetes eran patrocinados por G&C Farm, o montaban los caballos que entrenaban en la granja, Mirabal Castro siempre ha destacado a Venezuela.

Y es que como latinoamericano en un medio tan competitivo como es el deporte ecuestre es imposible no cargar en sus lomos el nombre de un país que resaltará por su gente, sus profesionales.

Un país que será grande entre los demás porque cuenta con todos los recursos para serlo.

Venezuela un gran país

Venezuela es sinónimo de pasión, de llano, montaña, playa sol y arena, pero también de victoria, de historias transformadoras. Una nación bienaventurada.

Por lo que para Gustavo Mirabal representarla  en eventos de Gran Prix ha sido también una manera de engrandecer a Venezuela.

Incluso en la Federación Venezolana de Deporte Ecuestre este atleta ha tenido presencia con sus caballos, a modo de contribuir con el desarrollo de esta disciplina en su país.

Gustavo Mirabal Castro es conocido en el mundo del salto ecuestre por su versatilidad en las competencias así como forma de soñar. Puesto que para nadie es un secreto de que emprender no es sencillo.

Y menos si no estás en tu tierra natal, donde en teoría es más fácil. Aún así este caraqueño se aventuró creando un músculo financiero a través de su trabajo como abogado para aprender de gerencia y sumarlo a su gran sueño.

Atleta versátil

Una vez que en 2009 las puertas de su granja son abiertas en Florida comienza una etapa gloriosa y llena de retos porque quienes no lo apoyaron en el proceso por ser latino tampoco estaban muy contentos.

Más el deportista y abogado, hijo de Gustavo Mirabal Bustillos, continuó trabajando duro para ganarse el respeto en el medio ecuestre, como empresario, porque como atleta ya lo tenía.

Incluso eso es lo que le ayuda porque como jinete profesional de salto ya tenía muchos conocidos, gente que lo aprecia y brinda su apoyo.

Uno de esos célebres personajes es el jinete español, también de salto, Sergio Álvarez Moya, quien no se aguantó las ganas de ir a Florida para conocer G&C Farm personalmente.

Lo que no se esperaban es que Sergio también quería abrir su propio centro ecuestre y darse a conocer aún más.

Por lo que su amistad con Gustavo Mirabal Castro y cercanía como atleta formado en G&C Farm le ayuda como inspiración para más tarde abrir a las afueras de Madrid su granja.

Sueño que el piloto español materializa viendo al jinete criollo como ejemplo.

Pues nadie le contó cómo hacer las cosas o cómo se hicieron sino que estuvo presente y en carne propia fue entrando por el equipo de preparadores del criollo.

Cabe destacar que entrenadores – jinetes de la talla de Mark Bluman, Nelson Pessoa y Rodrigo Pessoa entrenaron a los jockeys en la granja de Gustavo Mirabal.

Venezolanos que entrenaron Mirabal Castro

Algunos de los jinetes que conocieron de primera mano el Disney World Ecuestre de Gustavo Mirabal Castro son los atletas:

Gustavo Arroyo, Pablo Barrios, Luis Miguel Martínez y Andrés Rodríguez (Q.E.P.D.).

Todos ellos seguramente tienen muchas cosas que contar sobre su trabajo de preparación en G&C Farm.

De hecho, en una fotografía se llega a ver al fallecido Andrés Rodríguez muy sonriente recibiendo un premio de parte de  G&C Farm.

Lo cual significa que en dicho espacio tenían cabida los jinetes criollos y era un punto de encuentro para los pilotos venezolanos.

Un lugar donde todos los jinetes tenían las puertas abiertas.

Quizá por eso ha llegado a decirse que Gustavo Mirabal Castro es una de los personajes más representativos del mundo ecuestre, al menos en Venezuela.

Porque ciertamente muchos son los jockeys y entrenadores que se han destacado en este campo.

Más en Venezuela es uno de los pioneros en crear su propio centro de preparación deportiva, entrenamiento de caballos y preparación de atletas.

Otros venezolanos en la movida actual

Actualmente Venezuela sigue destacando mediante otros atletas criollos en el deporte a caballo.

Hoy día vemos a la nueva generación conformada por Javier Castellano, Emisael Jaramillo entre otros llenando de gloria al país.

Así como entrenadores como Antonio Sano que desde Estados Unidos busca cada día darle buenas noticias al país.

Sin mencionar a esa generación de relevo que día a día se prepara en Caracas para obtener la mejor condición y enaltecer el pabellón criollo.

Además de ejemplares como Gunnevera que, entrenado por Antonio Sano, ha dado la batalla en diversos escenarios.

Se ha ganado el cariño y respeto del público ecuestre. Su nombre figura en carreras importantes como el Kentucky Derby de 2017, las dos últimas ediciones de la Breeders´Cup Classic G1.

Y por si fuera poco la Dubái World Cup. Justa en la que llega en tercer lugar.

Lo que quiere decir que Venezuela está creciendo cada vez más en el deporte hípico.

De hecho, tanto el dueño como el entrenador de Gunnevera, hacen equipo en el Stud Peacock Racing Satbles LLC, también de venezolanos.

En este sentido vemos cómo el ejemplo de Gustavo Mirabal Castro ha inspirado a otros venezolanos a crear sus propios centros de entrenamiento equino.

La pregunta es… Si otros lo hacen y no les es «pecado», ni son juzgados por la prensa, como sí ha ocurrido en el caso de Gustavo Mirabal, ¿por qué ensañarse con el jinete caraqueño?

Disciplinado y perseverante

Gustavo Mirabal Castro es un hombre disciplinado y perseverante.

Se considera a sí mismo como una persona leal, trabajadora, honesta y visionaria.

Virtudes que lo han llevado a conseguir todo ese reconocimiento del que goza actualmente como deportista y empresario ecuestre.

Para él … el secreto está en intentar aquello que se quiere una y otra vez hasta lograrlo. Está consciente de que el éxito no llega solo y que para triunfar se requiere agallas.

En palabras del propio Gustavo Mirabal Castro la suerte es tener salud y que la familia esté bien en todos los aspectos.

Lo demás llega como resultado del trabajo arduo, de buscar, tratar (intentar) y tocar la puerta hasta que se abra y entonces hay que estar en el momento correcto.

El secreto de Gustavo Mirabal Castro

El criollo tiene claro que día a día hay retos que vencer, puertas que se abren o cierran, más el truco está en perseverar y ser disciplinado con lo que se quiere lograr.

Esto es lo que se esconde detrás de su éxito dentro y fuera de la pista: La perseverancia, el no rendirse.

De hecho, tras una conversación en la que se le preguntó qué consejos le daba a los nuevos jinetes dijo:

Que el no creerse más listo que otros sino la disciplina es lo que hace la diferencia.

Para él sólo viene la victoria cuando la disciplina está presente y las ganas de hacerlo sobreviven a esos momentos de presión y angustia, propios del deporte.

Recordemos que ser jinete no es sencillo, se requiere de constancia, esfuerzo físico y emocional, además de un trabajo diario con el caballo porque se debe hacer un binomio con el animal.

La gloria o el ridículo están a la vuelta de la esquina y para ello se debe tener la mente clara y los pies bien puestos sobre los estribos.

De las puertas para adentro

Gustavo Mirabal Castro está casado con Carolina Chapellín conocida como Carolina de Mirabal.

Una ex modelo representante del estado Delta Amacuro, en 1994, con quien además tiene varios hijos.

Juntos desde hace varios años han trabajado impulsando el deporte ecuestre y al mismo tiempo la carrera de Carolina, quien ahora es muy destacada en el mundo de la moda.

El éxito profesional de esta pareja ha hecho que la prensa venezolana también la salpique a ella por la supuesta «fortuna» que tiene su esposo Gustavo Mirabal Castro.

Pese a ello su vida matrimonial ha permanecido y el amor parece sostener esta relación que cada vez se consolida más.

Juntos han luchado al frente de G&C Farm al punto de vivir dentro de la granja para dirigir su centro deportivo así como fomentar el deporte en sus hijos.

Quienes ya han montado a caballo bajo la supervisión y ayuda de su padre Gustavo Mirabal Castro.

¿Y cómo es él…?

Pero ¿cómo es Gustavo Mirabal Castro dentro de su casa?

Un hombre juguetón con sus hijos, amante de su esposa y apasionado por sus caballos.

En sus ratos libres disfruta de ver películas sobre caballos así como leer cuanto artículo o revista ecuestre se le atraviese.

No importa de qué modalidad de la equitación se trate, él quiere «devorarse» ese texto porque le gusta todo lo relacionado con los animales que le han dado tantas satisfacciones en su vida.

Este caraqueño disfruta dándole cubos pequeños de azúcar a sus equinos como premio cuando responden correctamente a lo que les quiere enseñar.

De igual forma le genera gran alegría el salir a cabalgar y disfrutar de un tiempo al aire libre en compañía de su familia.

Conozca de primera mano quién es este jinete criollo y no permita que las especulaciones y falsas teorías sobre su supuesto «enriquecimiento» de la noche a la mañana destruyan la reputación del piloto equino.

Cómo se engranan…

Lo curioso de esta historia es cómo el amor puede sorprender a personas de mundos tan distintos.

Una modelo y el otro jinete, nada tienen que ver el uno con el otro y sin embargo, el amor tocó a sus puertas.

Una vez que se deciden conocer llega ese sentimiento profundo e inequívoco que los hace sentir el uno para el otro.

Pronto entonces conforman su familia y emprenden juntos el camino de la vida.

Por una parte, ella apoyando a Gustavo en la creación de su granja y él en la consolidación de su carrera como Modelo y amante de la moda.

Ese es el legado que el jinete le quiere dejar a sus hijos.

Un fruto del amor, el esfuerzo, la paciencia, de sobreponerse a las adversidades y construir su propio camino a la felicidad.

Pues para esta no hay ninguna receta, sólo la que se construye a medida que se avanza con determinación y firmeza hacia los objetivos trazados.

Todo ello acompañado de disciplina y constancia, sin estos dos ingredientes la vida sería un «relajo», un camino sin sentido.

Todo se construye, nada se hace solo

Tras preguntarle a Gustavo Mirabal Castro cuál es el legado que quiere que sus hijos tomen como referencia él dijo que sólo anhela que trabajen y se esfuercen por sus sueños.

Como decíamos anteriormente, la vida se compone de sueños, detalles, metas concretas y las ganas de vivir para llevar a cabo todos esos planes.

El sendero es angosto y con muchas pruebas, dificultades, personas que quieren apagar los sueños etc, más si se está firme en lo que se quiere entonces el éxito vendrá.

Y es ahí cuando esos que nunca creyeron en ti se darán cuenta de lo lejos que puedes llegar, tal y como le pasó a Gustavo Mirabal Castro.

Él era burlado por ser latinoamericano y más aún venezolano. No creían que pudiera lograrlo.

Ya que el deporte ecuestre se caracteriza por tener inversores de mucho dinero y en ese contexto, que un suramericano sueñe con tener su propia granja es de «locos».

Sin embargo, su tenacidad, empeño, además de buenas personas que lo animaron a continuar y no darse por vencido, es que finalmente en 2009 ese anhelo se materializa.

Así que detrás de esas notas negativas que se encuentran en la internet sobre Gustavo Mirabal Castro hay un hombre que ha luchado duro para llegar donde está.

Que se ha preparado en lo físico e intelectual para ejercer dos profesiones a la vez y que cuenta con muchos talentos para triunfar dentro y fuera de la pista de saltos.

Enhorabuena que se trata de un deportista versátil, hogareño, apasionado esposo, amoroso padre y entrañable abogado.

Venezuela tierra hípica

En Venezuela cada vez más crece el deporte ecuestre. No es de extrañar que en los próximos años veamos más jinetes empresarios.

Y es que cuando uno lo logra otro dice: «Yo también puedo hacerlo» y comienza a tejer el camino para tener su propio centro deportivo ecuestre.

Es por ello que la experiencia de Gustavo Mirabal Castro ha trascendido en el tiempo y será recordada como una hazaña, ya que se puede tener otra carrera y triunfar como atleta.

Eso es visión, eso es ganas de vivir y decirle al mundo:

¡Venezuela está presente! ¡Venezuela pasión hípica!

¡Tierra donde los jinetes pueden ser abogados y empresarios, donde los entrenadores pueden tener su propio stud!

¡Venezuela país donde el amor puede encontrarse de Caracas a Delta Amacuro y saltar a otros continentes para gritar: Gloria al Bravo Pueblo!.

¡Venga!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Fuentes consultadas:

https://www.gustavomirabal.es

http://www.mirabalasociados.com

https://www.globalchampionstour.com/profiles/riders/5665/gustavo-mirabal/gallery/

https://www.globalchampionstour.com/profiles/riders/5665/gustavo-mirabal/ 

http://gustavomirabal.com/

http://gustavomirabalcastro.online/

https://www.instagram.com/gustavomirabal.es/

 

 

 

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