La babesiosis equina, también conocida como piroplasmosis. Es una enfermedad febril transmitida por garrapatas que afecta a caballos, asnos y sus híbridos. Como reservorio de la enfermedad juegan un importante papel sobre todo en las zonas tropicales los équidos salvajes como la cebra. La distribución se observa a nivel mundial, especialmente en países de climatología tropical y subtropical. A su vez, en países de clima templado. La prevalencia de la enfermedad es muy variable según la zona geográfica y hoy conoceremos más sobre esta grave enfermedad

Babesiosis equina: la enfermedad que puede poner en jaque a tu caballo (y tu explotación)
¿Sabías que un simple paseo por el campo puede convertir a tu caballo en huésped de un parásito letal? La babesiosis equina —también conocida como piroplasmosis— es una de las enfermedades transmitidas por garrapatas más temidas en el mundo ecuestre. No solo causa fiebre, anemia y orina oscura; puede dejar secuelas de por vida y bloquear el comercio internacional de équidos. En este artículo de más de 1800 palabras desglosamos qué es, cómo se contagia, los signos de alerta, los protocolos de diagnóstico, los tratamientos más eficaces y las medidas de prevención que toda clínica veterinaria, centro hípico y propietario debe conocer. Sigue leyendo y conviértete en un experto en la lucha contra esta enfermedad silenciosa.
Importancia de conocer la babesiosis equina
La importancia actual radica en la capacidad de propagación de la enfermedad a través de los équidos portadores o por medio de garrapatas infectadas introducidas en áreas libres de Babesia. Además, es de importancia sanitaria ya que la enfermedad es muy frecuente en los caballos y que a menudo se presenta como un proceso grave y económico (por dar lugar a grandes pérdidas).
¿Qué causa la babesiosis equina?
Los agentes causales de esta patología animal (de grave repercusión clínica) son dos parásitos intraeritrocitarios del género Babesia: T.equi y B.caballi. Detallemos un poco más a continuación.
- Theileria equi (antes Babesia equi): más patógeno, provoca cuadros agudos graves y es difícil de eliminar por completo.
- Babesia caballi: generalmente produce formas más leves y responde mejor al tratamiento.
Un caballo puede infectarse con una o ambas especies simultáneamente, lo que agrava el pronóstico. Una vez que el animal supera la fase aguda, suele convertirse en portador asintomático crónico, albergando el parásito de por vida y actuando como reservorio para nuevas garrapatas. Esta característica convierte a la babesiosis equina en un desafío sanitario y económico de primer orden, especialmente en regiones endémicas.
Distribución Geográfica
Las infecciones por Babesia están distribuidas a nivel mundial en los animales domésticos. No se debe olvidar, que las dos especies coexisten en la mayoría de los países y regiones. No obstante, B equi es más prevalente que B caballi.
En este orden de ideas, la babesiosis está presente en muchos países de Europa. Naciones como Portugal, España, Francia e Italia, así como la península balcánica la padecen. Es igualmente endémica en Asia (excepto Japón) y África. Centro y Sudamérica tienen prevalencia alta.
Se estima que aproximadamente el 90% de la población equina mundial reside en áreas donde la enfermedad está presente. Las zonas de mayor prevalencia incluyen:
- África subsahariana y norte de África.
- América Central y del Sur (Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela, México, etc.).
- Estados Unidos (principalmente en el sur, Florida, Texas, y algunos estados del oeste).
- Asia (India, China, sureste asiático, Oriente Medio).
- Europa del sur y del este (España, Portugal, Italia, Grecia, países balcánicos, Ucrania y Rusia).
- Islas del Caribe como Cuba y República Dominicana.
Por el contrario, varios países han logrado mantener su estatus de libres de babesiosis equina gracias a rigurosos programas de control y cuarentenas. Entre ellos destacan: Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda, Irlanda, Islandia, Reino Unido y algunos países del norte de Europa. Para los caballos que viajan desde zonas endémicas hacia estas naciones, se exigen pruebas diagnósticas negativas (generalmente PCR o serología) y, en ocasiones, tratamientos específicos para eliminar el estado de portador.
Dato relevante: En España, la babesiosis equina es endémica en zonas como Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y el norte peninsular, donde la abundancia de garrapatas Hyalomma facilita la transmisión. Las explotaciones extensivas y los caballos de deporte que compiten en áreas rurales son los más expuestos.
¡Para tener presente!
Países como EE.UU, Canadá, Japón y Australia se encuentran libres en gran parte o en su totalidad de la babesiosis equina. Expertos recomiendan que para la protección de estos terrenos libres de la enfermedad hay que evitar la introducción de caballos infectados y garrapatas transmisores. De tal forma que sólo se podrán importar caballos que estén libres de garrapatas y sin tasas detectables de anticuerpos contra babesias. Igualmente, es fundamental realizar el examen de sueros de animales que van a ser importados en aquellos países libres de la enfermedad.
Trasmisión de la enfermedad
La enfermedad es transmitida por garrapatas (ixódidos) de los géneros Dermacentor, Hyalomma y Rhipicephalus.
Vale destacar, que en los potros existe inmunidad pasiva, que le transmite la madre a través del calostro. Es por ello que en zonas endémicas sea rara la presentación clínica de la babesiosis en dichos animales. También existen diversas investigaciones sobre la duración de la seropositividad del potro por los anticuerpos de la madre. Unos estudios dicen que duran 3 meses, y otros que los potros pueden estar protegidos por estos anticuerpos hasta los 8 meses. Afecta mayoritariamente a équidos viejos.
¿Cómo se desarrolla esta patología animal?
La gravedad del cuadro se diferencia de una especie de Babesia a otra: En la B. caballi, su acción patógena se basa en la liberación de sustancias que provocan disturbios circulatorios: vasodilatación. Así como el aumento de la permeabilidad vascular, éstasis circulatorio, shock e incluso puede llegar a producir el fallecimiento del animal. Además de, por supuesto, producir la hemólisis de los eritrocitos que invade.
En cambio en la B. equi , la patogenia se desarrolla a nivel linfocitario primero. Después, por su elevada parasitemia, en los eritrocitos, da lugar a una severa anemia.
¡No olvidar!
Los factores que influyen sobre la patogénesis son: la edad, estado de salud, nutrición del animal, sistema inmunológico, especie (B. equi más patógena) y cepa de la babesia.
Fuentes consultadas
http://www.equisan.com/images/pdf/babe.pdf
https://www.gustavomirabal.es/caballos/enfermedades-del-caballo/
Para más información
https://www.flickr.com/people/161015276@N06/
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